Mucha calor en la aldea, el coche marcaba 48 grados... Muchas prisas en las habitaciones del hotel Pequeño Rocío, todos tenían que estar listos para las ocho de la tarde. Ilde se fue en una lujosa moto, Pepi llegaría a la ermita en coche de caballos. Frente a frente con la Virgen del Rocío, sevillanas y salves para amenizar la ceremonia y un paseo por la marisma para tomar unas fotos. Luego, la casa hermandad de Gines, acogería la fiesta de esta extraordinaria pareja, hasta altas horas de la madrugada... Siempre es un placer hacer clicks con Manolo Vega y el inseparable Jose, nos lo pasamos genial. Ah, Irene Aragón también formó parte del equipo con su maquillaje y simpatía...




