Como un flan estaba Carlos cuando lo visitamos, junto a él, su padre, en una mecedora, nos contaba sus batallitas como si de sus nietos se tratara. Mientras, en la Vid, Leticia se daba los últimos retoques bajo la atenta mirada de su abuela, que nos regalaba una de sus arrugadas sonrisas. El tiempo no nos dió tregua y lo que iba a ser una ceremonia al aire libre, pasó a celebrarse en el salón hotel Palacio Garvey, donde, con una buena luz, vivimos unos momentos cargados de emociones. Nos lo pasamos genial en un paseo por los alrededores bajo la lluvia y posterior visita a la suite. Las lagrimas de 'Leti' volvieron a aparecer en el baile, cuando su hermano apareció con su nuevo traje de flamenca... Sed felices...



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