No sabían nada, toda una sorpresa... Antonio y Tere cumplían 25 años de casados, bodas de plata y una sobrina le habían regalado una cena con sus hijos en un gran restaurante... Los hijos los cómplices: 'Mamá, es un gran restaurante, hay que ir muy arreglada, traje largo y a la peluquería...' Y así fue, Antonio y Tere se montaron en el coche, pero la parada no fue otra que la puerta de la basílica de la Merced, el ramo preparado en una bolsa y la familia en las bancas, salieron del coche y rompieron a llorar, la emoción invadió toda la basílica en su caminar hacia el altar. Su hijo describió los 25 años de amor de sus padres en una carta y tras la ceremonia, un banquete familiar festejó un día que, sin duda, no olvidarán jamás... Enhorabuena !!!


