La noche antes relampagueaba en el cielo de Jerez, una gran tromba de agua me despertó en una cerrada madrugada. Todo cambió, la mañana amanecía con un sol radiante, las altas temperaturas se mezclaban con los nervios de Fai y los sudores comenzaban a aflorar mientras se apretaba la corbata. Al revés de lo que suponíamos, Sandra, 'la pimienta' como bien la definieron en las ofrendas, se miraba ante el espejo como si de una mañana cualquiera se tratara. Sentimental se tornó la ceremonia cuando, el amigo 'Lailo', entonó el concierto de Aranjuez en la pequeña capilla de la Yedra, una sorpresa de Sandra que provocó numerosas lágrimas entre los presentes. Visita y refrigerio en la casa de la Virgen del Rosario, y desde el Beaterio al bodegón Doña María, donde jóvenes y mayores, tras el almuerzo del catering de Paco Lechuga, disfrutaron como niños en nuestro photobooth. Pareja, muchas gracias por el trato recibido, sed felices.


