Mucho calor. El día comenzaba en Valdelagrana, a unos metros de la playa se daba los últimos retoques Rosario en una casa donde los nervios eran los protagonistas. De allí a Cadiz, la glesia de San Francisco acogería una bonita ceremonia que estuvo marcada por la lectura de una carta por parte de una de las amigas de Rosario. Una gran lluvia de confetis y un paseo por el parque Genovés, donde compartí la sesión de exteriores con Manolo de Maingraf. Las bodegas de Real Tesoro acogerían la celebración de esta pareja entre sorpresas y muestras de agradecimiento. Lo mejor estaba por llegar, la chirigota del Selu sorprendió a Rosario con su aparición y regaló unas risas a todos los presentes. Sed felices...



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